sábado, 28 de marzo de 2009

VITAMINAS: NOCIONES BASICAS


Las vitaminas son compuestos heterogéneos que no pueden ser sintetizados por el organismo, por lo que éste no puede obtenerlos más que a través de la ingestión directa. Actúan como precursoras de coenzimas, que no son propiamente coenzimas, y grupos prostéticos de las enzimas. Sus requerimientos no son muy altos, pero tanto su defecto como su exceso pueden producir enfermedades. Las vitaminas se suelen clasificar según su solubilidad en agua o en lípidos: las hidrosolubles, como el ácido ascórbico o el ácido fólico; y las liposolubles, como el retinol o el tocoferol. Puesto que el organismo no es capaz de sintetizarlas debe adquirirlas junto con los alimentos. Una dieta en la que falte alguna de ellas provocará trastornos metabólicos que acabará por provocar enfermedades, e incluso la muerte. Las vitaminas suelen ser precursoras de las coenzimas, también actúan como sustancias antioxidantes, que previenen distintos tipos de cáncer. La deficiencia de vitaminas puede producir trastornos más o menos graves, según el grado de deficiencia, llegando incluso a la muerte. No consumir vitaminas nos puede causar una grave enfermedad. Como el caso de la vitamina C, que si nos hace falta podemos comenzar con una leve tos y luego puede agravarse. Al exceso de vitaminas en el organismo se le conoce como hipervitaminosis. Las vitaminas aunque son esenciales, pueden ser tóxicas en grandes cantidades. Unas son muy tóxicas y otras son inocuas incluso en cantidades muy altas. Las vitaminas más tóxicas son la D, y la A, también lo puede ser la vitamina B3. Entre los años 1906 y 1912 el bioquímico inglés Sir Frederick Hopkins, fue quien propuso para esas sustancias desconocidas que hoy llamamos vitaminas el nombre de "factores accesorios de la alimentación". Todo se inició cuando comenzaron a estudiar el por qué se producían ciertas enfermedades y se llegó a la conclusión de que las diferentes dolencias se generaban por la falta de algunas sustancias. En aquellos años no se conocía la estructura química de las vitaminas, pero sí se sabía que algunas aparecían asociadas a los componentes grasos de los alimentos (vitaminas liposolubles), y otras a la parte acuosa (vitaminas hidrosolubles). El requerimiento diario de vitaminas que el organismo necesita ha sido establecido científicamente tras años de investigación. Las cantidades necesarias son diferentes según sea el sexo y la edad de la persona; y en el caso de las mujeres también cambia durante el embarazo y la lactancia. Sus valores se expresan en diferentes unidades, generalmente microgramos o miligramos, según sea la vitamina de la que se habla. La principal fuente de vitaminas son los vegetales crudos, por ello, hay que igualar o superar la recomendación de consumir "5 raciones de vegetales o frutas frescas al día". Para evitar ciertas deficiencias de vitaminas, hay que seguir algunas recomendaciones: hay que evitar cocinar los alimentos en exceso; echar los alimentos que se vayan a cocer, en el agua ya hirviendo, en vez de llevar el agua a ebullición con ellos dentro; evitar que los alimentos estén preparados, mucho tiempo antes de comerlos; la piel de las frutas o la cáscara de los cereales contiene muchas vitaminas, por lo que no es conveniente quitarla; y elegir bien los alimentos a la hora de comprarlos, una mejor calidad redunda en un mayor valor nutritivo. Existen otros componentes, específicamente ácidos considerados vitaminas que se consideraban pertenecientes al grupo B de vitaminas hidrosolubles, que aportan importantes nutrientes al organismo. Si bien se demostró que éstos no son vitaminas, si se ha establecido que son muy útiles al organismo y metabolismo.

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